Exposición. Del 26 de abril al 29 de julio de 2007.
La Exposición Fitero: el legado de un monasterio, continúa una línea de difusión cultural iniciada hace unos meses con la catedral de Tudela. Se trata de un proyecto para recuperar un patrimonio, en este caso de exorno de la abadía, y ponerlo al alcance de la sociedad, mediante unos criterios didácticos, en torno a unos contenidos básicos.
Las acciones emprendidas desde hace medio siglo por la Institución Príncipe de Viana en el monasterio de Fitero se van a completar con un plan de actuación sobre las partes más necesitadas del conjunto monumental. El claustro será uno de esos puntos de acción plurianual, por la complejidad en su restauración.
Con esta exposición, que se exhibirá durante los próximos meses, se da a conocer un patrimonio mueble rico, excepcional y diverso, en todo su esplendor. Rico porque contiene piezas que exceden, en su categoría, al arte regional y al de los focos artísticos cercanos. Excepcional porque se trata del único de los grandes monasterios navarros que guarda in situ lo sustancial de su amueblamiento. La diversidad se refiere al tipo de piezas expuestas, a sus géneros y técnicas.
La recuperación y restauración de la mayor parte de los retablos, esculturas, pinturas y piezas de artes suntuarias, procedentes del monasterio, tiene que marcar un antes y un después en el conocimiento del conjunto de esta abadía, que presume de ser la primera fundación de los hijos de San Bernardo en la Península Ibérica y cuna de la Orden Militar de Calatrava.
La exposición no sólo va a ser una muestra para contemplarla estéticamente. Las piezas se han restaurado convenientemente, se han distribuido con un criterio didáctico, y se han estudiado por especialistas en las diferentes materias y periodos. De ese modo se ha logrado interpretarlas y contextualizarlas en sus múltiples facetas, desde su promoción y mecenazgo, hasta sus técnicas de ejecución, estilos, iconografía, así como uso y función.
Seis grandes contextos son los encargados de mostrar de modo pedagógico otros tantos contenidos, que se glosan con piezas conservadas en Fitero y otras, procedentes también del legado monacal, que hoy se guardan en el Archivo General de Navarra, la Biblioteca General de Navarra de Pamplona y la Real Academia de la Historia de Madrid.
Para completar algunas unidades didácticas se ha contado con notables piezas, como el lienzo de San Raimundo de Miguel Jacinto Meléndez o la delicada urna argéntea del siglo XVIII que contiene los restos del santo, procedente de el Ochavo de la Dives Toletana.
Coleccionistas particulares, instituciones públicas y de la Iglesia han puesto a disposición de la organización de esta exposición un conjunto de piezas singulares para contextualizar y mejorar sus contenidos. Entre estas últimas merecen destacarse las procedentes de las catedrales de Toledo y Tarazona, Cistercienses de Tulebras y San Clemente de Toledo, Calatravas de Burgos y Morarzarzal, Agustinas Recoletas de Pamplona y la parroquia de San Andrés de Calahorra. Algunos documentos y libros proceden del Archivo de Protocolos de Tudela y de la Biblioteca de la Universidad de Navarra.
Ricardo Fernández Gracia, comisario
Pilar Andueza Unanua, subcomisaria